sábado, 4 de octubre de 2014

Bosque de Muniellos Asturias

Bosque de Muniellos Cangas del Narcea / Ibias


Verdadera naturaleza virgen en el mayor robledal de España, la Reserva Natural Integral del Bosque de Muniellos.


Situada en el suroccidente asturiano, entre los concejos de Ibias y Cangas del Narcea.

Muniellos se camufla de distintas formas al ritmo de las estaciones. La neblina, las inclemencias y el hielo da paso a la primavera, cuando la foresta explota en mil colores. La época de mayor afluencia de visitantes es el verano, pero el bosque muestra todo su esplendor en primavera y en otoño. Abril y Mayo, por un lado, y Octubre y Noviembre, por el otro, son los mejores meses para descubrirlo. Sin embargo, el invierno es la mejor época para la observación de la fauna: más de ciento sesenta especies para admirar. Caídas las hojas, corzos, rebecos, jabalís, zorros, picos medianos o gatos monteses quedan más al alcance de nuestros prismáticos aunque se muestren escurridizos en los entresijos del bosque. Lobos, osos y zorros ocupan su espacio entre la maleza, más escondidos a ojos humanos, pero sí vemos el vuelo del azor, ocasionalmente el águila real, y la presencia abundante de nutrias junto a los múltiples cursos de agua. En este territorio podremos deleitarnos, además, con la mayor y más estable población de urogallo de toda la cordillera astur.


En el suroccidente de Asturias, cual villa gala de tiempos de los romanos, hay un irreductible bosque que se ha mantenido intacto hasta nuestros días, con sus robles y hayas en los que campan a sus anchas, en libertad, osos, lobos, urogallos y muchas otras especies emblemáticas. Se trata del Bosque de Muniellos, o mejor dicho, selva, tal es la espesura del mayor robledal de España y uno de los mejor conservados de Europa.



MUNIELLOS Presume, y con razón, de ser el mayor robledal de España. Además de poder disfrutar de una tranquilidad absoluta, encontramos ríos y lagunas que son el hábitat perfecto para la fauna del lugar. Al estar declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, las visitas deben estar previamente autorizadas por la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, y se permiten un máximo de 20 visitantes por día. De ahí que nos hagamos una idea de lo privilegiado que resulta pasear por este bosque.

Comprende los montes de Muniellos y La Viliella (Cangas del Narcea) y el monte de Valdebois (Ibias). El mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, acoge en su entorno a una verdadera naturaleza virgen que renace en cada estación con sorprendentes muestras de su adaptación al medio ambiente. Siempre cambiante, es ejemplo claro del paraíso asturiano en todas las épocas del año. Robles de distintas especies y de hasta seis metros de diámetro, hayedos y abedules que se ven salpicados por la continua presencia de acebos y tejos, reyes perennes del otoño de Muniellos.




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Este fantástico bosque, lleno de leyendas y mitología astur, se asienta sobre un sustrato paleozoico de unos 500 millones de años de antigüedad; en él se pueden observar antiguos circos glaciares y lleronas, canchales de cuarcitas desmenuzadas. Del origen glaciar de Muniellos dan fe las famosas lagunas del Pico de la Candanosa, cuatro escalones de agua, de belleza enigmática, que se esconden entre valles, senderos y cimas. La ascensión a estas lagunas: la Peña, Grande, Fonda y La Isla conforman uno de los recorridos de máximo interés entre los amantes del senderismo



El río Muniellos o Tablizas, afluente del Narcea, atraviesa todo el bosque, recogiendo las aguas de los numerosos arroyos que se deslizan torrencialmente a sus lados. La climatología es típicamente montañosa, con una pluviosidad elevada, del orden de los 1.800 litros por metro cuadrado, y una temperatura de 10º en la media montaña y por debajo de los 6 en la región de cumbres. La nieve es frecuente durante la estación fría, llegando a permanecer gran parte del invierno en las zonas más elevadas.



En Muniellos llueve mucho, lo que facilita su regeneración constante. Una pluviosidad muy elevada y una temperatura de 10 grados en la media montaña y por debajo de los 6 en la región de cumbres, ayuda a conservar constante una humedad básica para el desarrollo de tanta clase de vida en su seno. La nieve es frecuente durante la estación fría, llegando a permanecer gran parte del invierno en las zonas más elevadas y proporcionando más agua vital a este territorio pasado por agua. Los tres valles del gran bosque: La Candanosa, Las Gallegas y La Zreizal, confluyen en el río Muniellos que, tras superar el angosto desfiladero de Tablizas, se unen al río Narcea. En esos tres valles confluyen a su vez una multitud de regueros y arroyos, tantos como días tiene el año, de acuerdo con un dicho popular.

Flora

Otro de los fascinantes secretos de Muniellos es su gran variedad de hongos y setas, la mayoría de ellas comestibles, que siembran los bosques con más de cuatrocientas especies. Las plantas aprovechan cualquier descuido del sol de invierno para echar sus frutos de intenso colorido. Casi cuatrocientas especies diferentes, algunas de las cuales forman parte del catálogo de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias.

setas en el bosque de Muniellos Asturias

Fauna

Los amantes de los animales tienen en el Bosque de Muniellos un importente referente sobre la fauna asturiana. Abundante, variada y escurridiza, se esconde en los entresijos del bosque, huyendo de la presencia humana. El más relevante es el oso pardo cantábrico, que encuentra en la zona las condiciones adecuadas para su desarrollo y supervivencia. El lobo puebla los montes con áreas estables de cría y presencia de grupos familiares, alimentándose de otros animales que habitan los montes como el jabalí o el corzo. Es posible observar la muda del pelaje del zorro en otoño, cuando las ardillas, arrendajos y                        Urogallo Comarca del Narcea
urogallos cambian su dieta primaveral por los abundantes
frutos que llenan el bosque: arándanos, moras, avellanas y
bellotas.



Ardilla Comarca del Narcea                                                                                                                                              Ardilla Comarca del Narcea

Las ardillas son, lógicamente, frecuentes en Muniellos. Cuando nos ven se quedan inmóviles en las ramas de los árboles, por lo que no se suelen ver


Ardilla Comarca del Narcea



En los fríos días, se hacen salidas sobre el lobo ibérico en las montañas del parque natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias 

Lobos 


Oso pardo en la comarca del Narcea


Osa con 2 crías del año anterior comarca del Narcea


Oso pardo en la comarca del Narcea

Asturias estudia, junto con otras seis comunidades de España y el Ministerio de Medio Ambiente, un protocolo de manejo para osos problemáticos destinado a aquellos ejemplares que son más tolerantes a la presencia humana y que puedan aparecer con cierta asiduidad por los pueblos


Corzo Comarca del Narcea



Jabalí


Muniellos alberga en su seno el primitivo bosque astur, su más densa idiosincrasia. Visitar Muniellos supone retroceder en el tiempo para redescubrir cómo eran los bosques de la cordillera cantábrica hace muchos siglos. Una vez dentro de sus límites hay que dejarse llevar por un mundo en el que la presencia del hombre no existe, donde las reglas y los engranajes del ecosistema son los únicos que mandan.

Muniellos
En el año 2000 fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO y actualmente es el espacio natural más protegido de todo el Principado. Para verlo hay que contar con un permiso especial y sólo se permite la visita de veinte personas diarias. Además de ser el símbolo de toda una comarca, Muniellos es también la masa forestal más extensa de Asturias, el mayor robledal de España con más de 5.000 hectáreas, y uno de los bosques atlánticos mejor conservados de toda Europa. Acceder a Muniellos es casi un privilegio, lo que nos hace sentirnos como náufragos en una isla insólita, localizada en el extremo suroccidental de Asturias, sobre los cordales que separan los concejos de Ibias y Cangas del Narcea.



El bosque integra tres montes completos: el de Valdebois, el de Muniellos y el de La Viliella. El primero se sitúa íntegramente en el concejo de Ibias y los otros dos en el de Cangas del Narcea. Una extraordinaria reserva natural contiene la mayor diversidad biológica de la cordillera cantábrica, con una abrumadora proliferación de hongos, líquenes, así como unas 400 especies de setas. Robles de distintos tipos y de hasta seis metros de perímetro, hayedos y abedules, en las zonas más sombrías, salpicados por la continua 
 
Muniellos Laguna

Cascada del río Muniellos
presencia de acebos y tejos. Las especies de ribera como el fresno y el álamo se mezclan con el avellano, el serbal y el boj. Sin lugar a dudas su patrimonio natural es tan inmenso que hace que merezca el auténtico apelativo de bosque, un bosque infinito, pues aunque tenga fronteras territoriales no las tiene en contenido ni en su alto grado de naturalidad. Muniellos se asienta sobre un sustrato paleozoico de unos 500 millones de años de antigüedad. Su origen glaciar aún se puede constatar en las famosas lagunas del Pico de la Candanosa, que se esconden entre valles, senderos y cimas. La ascensión a estas lagunas: La Peña, Grande, Fonda y La Isla conforman uno de los recorridos de máximo interés entre los amantes del senderismo. Las lagunas se sitúan por encima de los 1.400 metros de altitud, rodeadas de un circo de montañas antiquísimas, y en sus aguas se reflejan todas las tonalidades del bosque.





domingo, 28 de septiembre de 2014

Parque Histórico del Navia Asturias


Parque Histórico del Navia

El Parque Histórico del Navia, situado en el occidente de Asturias, fronterizo con Oscos-Eo y la Comarca Vaqueira, incluye a Boal, Coaña, El Franco, Grandas de Salime, Illano, Navia, Pesoz, Tapia de Casariego y Villayón.

El Navia y sus afluentes dibujan su orografía. Es un gran parque temático cultural al aire libre a base de castros y de aldeas, de montañas, ríos y valles fértiles, de embalses con vistas panorámicas, un paraíso para la apicultura, y en la costa, pueblos y villas marineras



El río Navia por el parque histórico de Navia

El río Navia vertebra su geografía física y también una parte de su gran riqueza orográfica, hidrográfica y paisajística. El Parque Histórico del Navia es como una enorme y poderosa cuenca que se abre al mar Cantábrico, y cuando llega a la orilla del océano nos deleita con villas marineras como:








Ortiguera, en Coaña




 Viavélez, en El Franco, 





Navia 





 Puerto de Vega, en Navia 




Tapia de Casariego.


Todas ellas tienen en común su serena belleza, su tranquilidad, su morfología recóndita y abrigada, su ambiente de pesca y mar, su buena cocina y su sentido de la hospitalidad. Si entramos en detalles, Ortiguera tiene una ancestral de pesca, navegación y sacrificio en la mar que se remonta a la Edad Media; Viavélez destaca, además de por su tradición marinera y su buena cocina del Cantábrico, por ser el lugar de nacimiento de la famosa escritora Corín Tellado; lo mismo ocurre en Navia pero en este caso con Ramón de Campoamor, y Puerto de Vega se ha puesto en la historia gracias al ilustrado Jovellanos, que falleció allí. Tapia de Casariego está en el mapa internacional del surf desde la década de los sesenta del pasado siglo, y en la actualidad continúa siendo una meca importante del deporte, del ocio y del veraneo… Está claro que en la costa del Parque Histórico del Navia se puede hacer una ruta de deporte y cultura, porque además son muchas las playas:





Santa Gadea,





Peñarronda,




 Anguileiro,



Frexulfe,





Ría de Navia



Otro valor cultural en esta comarca es el hecho de que los municipios de costa son paso de la Ruta Jacobea más antigua: El camino de Santiago de la costa. Serán en este sentido partícipes de uno de los grandes itinerarios culturales europeos, que ha recobrado vigor en las últimas décadas y es transitado por personas de todo el mundo.

Pero el Parque Histórico es más que litoral, rasa y mar. Es el mayor parque temático del mundo de la cultura castreña, todo su territorio está jalonado de estas construcciones que permiten datar cronológicamente un periodo histórico y su cultura. Un recorrido por la comarca nos lleva a lugares tan sorprendentes como Coaña y Mohías, en Coaña; Pendia, en Boal; Cabo Blanco, en El Franco; Chao Samartin, en Grandas de Salime, o El Castelón, en Illano. Todos ellos son verdaderos ‘documentos' al aire libre sobre esta forma de vida y algunos, como el Chao Samartín, un importantísimo ‘banco de datos' arqueológico.





Castro de Mohías




Castro de Pendía





El Cabo Blanco



Chao Samartin


El Castelón


El Parque Histórico del Navia es también referencia española e internacional de la etnografía. El Museo Etnográfico de Grandas de Salimees un compendio ‘vivo' de la vida rural en el norte peninsular y tiene un ‘hermano pequeño' igualmente interesante en el Museo Etnológico de Pesoz.



Museo Etnográfico de Grandas de Salime



Museo Etnológico de Pesoz


De singularidad también sabe el Parque Histórico, tiene enclaves únicos, muy auténticos como Argul o A Paicepa - ambos en Pesoz - , testimonios de un momento o de un forma de vida.

Ruinas de A Paicega Pesoz

Argul


Y como testigo permanente de toda esta diversidad cultural, el Porcía y el Navia con sus afluentes, y también sus embalses, como los de Doiras o Arbón, que nos dejan estampas de paisajes distintos



Río Navia



Río Porcía



                                                             


Embalse de Doria                                                        Embalse de Arbón


son particularmente bellas las vistas del Navia desde Illano -.


Vistas del Navia desde Illano


Un mundo de diversidad, de vestigios del pasado, de riqueza hidrológica, de caminos, de senda costera, de camino de Santiago, de mar brava y azul… El Parque Histórico del Navia.

A medida que vamos recorriendo el río Navia en canoa iremos descubriendo y redescubriendo lugares de gran belleza natural, parajes envueltos en un halo mágico donde las leyendas y misterios pasan a ser compañeros de viaje, un viaje que nos llevará por antiguos pueblos, algunos de ellos ya abandonados y quejumbrosos tras el paso del tiempo y diferentes lugares de ensueño que enriquecen nuestro paseo.

Quiastolita o piedra de los celtas
Algo que se suele hacer con bastante asiduidad es recoger las conocidas como “Piedras de los Celtas”, también conocidas como Piedras de la Suerte. Pero para ello tendremos que buscar bien por los diversos arrollos y sendas o ascender al conocido como pico del Cucu, donde se encuentra la Cueva del Demonio, lugar donde abundan.
Verdaderamente están catalogadas como piedras semipreciosas que con unas buenas manos, y herramienta adecuada, se pueden convertir en amuletos y en su tiempo fueron objetos de veneración pagana contra las tentaciones del Diablo; también estaba considerada como una piedra santa y se decía que era capaz de curar muchas enfermedades.


En Navia hay que destacar su importante Parque Histórico, donde disfrutar al 100% del entorno que nos rodea, de un espacio que nos espera con los brazos abiertos y que nos permitirá fusionarnos con la naturaleza en un solo ser, una experiencia vital, llena de sentimientos encontrados con la tierra y su naturaleza.

Podremos recorrer diferentes rutas temáticas o simplemente dejarnos llevar por nuestro instinto y caminar por estos parajes de gran belleza y tranquilidad, algo muy de agradecer, sobre todo para los urbanitas que se pasan la mayoría del año en la ciudad.

Una de las cuevas del Parque Histórico del Navia
En el Parque Histórico del Navia se encuentrar todos los servicios necesarios para el descanso, para conocer su historia, tradiciones, cultura y también su gastronomía, algo verdaderamente destacable debido a la gran calidad de la materia prima con la que se preparan las diferentes elaboraciones culinarias.






El Parque Histórico del Navia está formado por tierras de mar y montaña, a las que se puede acceder por tres puertas de entrada: una, en Puerto de Vega, en el concejo de Navia; otra, en Grandas de Salime (en el castro del Chao Samartín), y la tercera, en Tapia de Casariego. De esta manera, se introduce simbólicamente al visitante en tres diferentes recorridos temáticos propuestos

Los primeros pobladores: un recorrido que parte de la puerta grandalesa para mostrar construcciones megalíticas, castros y explotaciones auríferas, etc., algunas de las huellas más antiguas del hombre en la comarca.
Los señores de las casas palacio: un recorrido que parte de la puerta tapiega, llevando al visitante por palacios construidos desde la Edad Media hasta el siglo XIX, y que dan buena cuenta de los sistemas señoriales de explotación de las tierras y de las técnicas constructivas de esa época.
Historias del mar: un recorrido que comienza en Puerto de Vega, y está ligado al mar, a los puertos, las playas, los ríos, acercándonos al modo de vida de marinos y cazadores de ballenas, de familias cuya fuente de sustento fue el mar.

Está formada por los concejos de Boal, Coaña, El Franco, Grandas de Salime, Illano, Navia, Pesoz, Tapia de Casariego, Villayón.

martes, 12 de agosto de 2014

Puerto de Vega

Puerto de Vega embrujo marinero en la zona de Navia, Asturias

Lonjas antigua, de 1928, y moderna (al fondo), en Puerto de Vega.


Por ese amago de lejanía de que aún goza el occidente asturiano, Puerto de Vega conserva parte de su embrujo cantábrico, luminoso, en vías de extinción. Conquista con su orografía invisible desde el mar (como en Viavélez, Ortiguera, Cudillero y tantos otros fondeaderos a resguardo de los piratas). Muelle donde, en 1811, recaló un Jovellanos en trance de muerte, como recuerda la placa de la mortuoria casa de los Trelles. Pasear por las callejuelas es como sumirse en un pequeño laberinto. Por citar dos miradores, ahí está el de la Atalaya, y el de la Riva, adornado con el primer contrato ballenero y algunas quijadas de cetáceos.


Puerto de Vega se fortificó en 1776, según demuestran los cañones y las esbeltas almenas, seña de identidad porteña quehace seis años estuvo a punto de ser demolida..


Barcos amarrados en la ensenada de Puerto de Vega



Desprende un encanto irresistible la flota amarrada compuesta de 15 barcos 3 palangreros, 1 volantero, 11 de artes menores- recortándose sobre la blanca villa marinera. El primer puerto del Cantábrico en lo que atañe a comercialización de percebe goza de mayor predicamento desde que el pasado 22 de julio se inauguró, en el segundo piso de la rula (la lonja), elAula Didáctica de Interpretación de la Pesca.




En Puerto de Vega está la puerta oriental del Parque Histórico del Navia, consagrada a las Historias de la Mar.



El 

Museo Juan Pérez Villamil (etnográfico). Aquí el visitante se adentra en los instrumentos de carpintería de ribera.



Mención aparte merece el estupendo (y activo) casinomodernista, obra de Manuel del Busto, introductor del modernismo en Asturias.


domingo, 27 de julio de 2014

Castros del Occidente de Asturias

Castros de Asturias Occidental



Durante los aproximadamente mil años transcurridos entre el final de la Edad del Bronce y la plena implantación romana no se conoce en Asturias otra modalidad de asentamiento que el fortificado. Es por esta razón que, aún abarcando un periodo tan vasto de nuestra Historia, la mayor parte de arqueólogos e historiadores coinciden en denominarlo con el término genérico de Cultura Castreña por ser éste, el del hábitat fortificado, el rasgo más representativo, poderoso y reconocible de los pueblos asentados, entre otros, en el territorio de la actual Asturias.
El castro era, en esencia, un poblado instalado en una posición topográfica dominante al que sus habitantes dotaron además con defensas casi siempre monumentales. Los fosos y murallas que protegían el caserío son la mejor expresión del tipo de sociedad que las concibió. Durante los siglos previos a la conquista romana, periodo que en términos arqueológicos se denomina Edad del Hierro, los habitantes de la región se organizan en comunidades autárquicas que competían entre ellas por los recursos más indispensables: la caza, las tierras cultivables, la madera, los yacimientos minerales, etc.
Gracias a las excavaciones arqueológicas hoy sabemos de su habilidad en el alfar, de su pericia metalúrgica y capacidad artística para la fabricación de joyas. Estas actividades se desarrollaban al abrigo de las murallas, junto a las cabañas de planta circular o de esquinas redondeadas que se distribuían en torno a otras construcciones singulares de uso colectivo como la sauna o las casas de asamblea.

CASTRO DE COAÑA Coaña (Occidente de Asturias)

Las primeras excavaciones arqueológicas de las que se tiene información sobre el castro de Coaña son de 1877

 Castro de Coaña


Coaña es un asentamiento situado en la margen izquierda de la ría de Navia, sobre una colina, rodeado de murallas y con acceso desde el sur. La principal estructura defensiva se sitúa precisamente en el sur y consiste en un potente foso excavado en el sustrato pizarroso y culminado por una muralla. Internamente, el poblado se organiza en varios sectores.

                                                                 Castro de Coaña

Tiene planta romboidal en la que se distinguen claramente los siguientes espacios
La acrópolis. Recinto de planta triangular rodeado por una muralla. Su función principal no era habitacional. El acceso estaba protegido por un torreón de planta cuadrada.


Castro de Coaña

El barrio norte. Bajo la muralla norte de la acrópolis se distribuye el sector habitado, formado por cabañas de planta circular en su mayoría. Alguna de ellas presenta su acceso a través de un vestíbulo o corredor. Los muros son de pizarra y las esquinas redondeadas 

Castro de Coaña

El recinto sacro. Dentro del recinto habitado, cerca de la puerta de la acrópolis hay dos grupos de construcciones asociadas a canalizaciones y a una piscina, recipiente de granito denominado ''bañera'', lo que hace pensar que se tratase de unas termas o saunas rústicas 

 Castro de Coaña

El castro de Coaña data del comienzo del siglo IV a. C., o antes, durante la Edad de Hierro y con posible habitación hasta el siglo I, mucho después de la conquista romana, e incluso después. Fue excavado en 1887 por José María Flórez y tras la Guerrab Civil se realizarían diversas intervenciones llevadas a cabo por  Antonio Garcí Bellido y Juan Uría Ríu, quienes contribuirían notablemente a la elaboración del paradigma  céltico asociado a los pueblos del norte peninsular aunque las evidencias, viviendas circulares en vez de rectangulares o enterramientos sin el uso de urnas de cenizas, hacen que la cultura castreña no tenga una relación directa con los celtas

CASTRO DE MOHÍAS, Coaña (Occidente de Asturias)

Este castro destaca por lo avanzado de sus infraestructuras.



Castro de Mohías


El Castro de Mohías se sitúa aproximadamente a 1 kilómetro de la costa. Ocupa una colina de unos 70 metros de altura, emplazada en la margen derecha del arroyo de Ortiguera. El Castro de Mohías fue descubierto en 1939, pero no fue excavado por primera vez hasta 1968-1970.


Las defensas son de diferentes características según las vertientes. Mientras en las laderas oeste y norte no se aprecia estructura defensiva alguna, por el este y el sur el recinto se protege al menos por tres fosos. En la zona habitacional se aprecia un cierto orden urbanístico.


Las viviendas se disponen a lo largo de calles con un trazado de tendencia ortogonal y son mayoritariamente de planta cuadrangular con las esquinas redondeadas. Algunas de ellas presentan escaleras de acceso que permiten presumir que se articulaban en varias alturas. Estas cimientan sobre una zanja rellenada con diversos materiales filtrantes. Se construyen con hiladas de pizarra y tongadas de arcilla.


Característico de Mohías es el elevado número de estas cabañas en el que fueron hallados hogares claramente delimitados, y las llamadas Piedras con Cazoleta. Estos elementos has sido sellados para asegurar su conservación, por lo que en la actualidad no pueden ser contemplados.


Otro factor que particulariza Mohías respecto a los otros castros conocidos por el momento en el occidente asturiano es la diversidad de obras de infraestructura que pueden apreciarse en sus calles: canales de desagüe, tramos pavimentados o contrafuertes adosados a las esquinas de las casas para protegerlas del tránsito de los carros.


El castro estuvo habitado durante la segunda mitad del siglo I y primera mitad del siglo II. En siglos posteriores pudo ser reocupado.


(Desde Navia, carretera N-634, desvío a Jarrio y Ortiguera, hasta encontrar al derecha indicador al castro de Mohías.)


CASTRO DE SAN ISIDRO San Martín de Oscos (Occidente de Asturias)



Castro de San Isidro

La fundación del castro está relacionada con la explotación de las minas de la zona.
El castro de San Isidro se localiza sobre la línea de cumbres que señala la divisoria administrativa entre los municipios de Pesoz y San Martín de Oscos, a unos 600 metros de altitud. No es ésta la única singularidad que ofrece pues posee un tipo de fortificación excepcional en nuestra región: las piedras hincadas, también denominadas Caballos de Frisia.
La ruinas se extienden sobre una superficie ligeramente inferior a 1 hectárea, de la cual, buena parte está ocupada por las fortificaciones. El visitante podrá observar en su aproximación al cerro la sucesión de fosos que rodean el acceso al recinto. Sobre los parapetos intermedios se disponen las "piedras hincadas", sucesivas líneas de losas de pizarra verticales interpuestas, muy eficaces para dificultar el paso al enemigo. Tras ellos se alza una monumental muralla, de 3 metros de anchura, cuyo trazado permite realizar un recorrido completo al recinto. En las zonas excavadas puede observarse la profundidad original de los fosos y origen de los parapetos, el paseo de ronda interior de la muralla o alguna de las construcciones descubiertas en el interior del recinto.
La fundación del castro parece estar relacionada con el establecimiento de unidades militares y el control de las minas de oro que Roma explotó durante los siglos I y II de la Era


Carretera AS-12. Pista sin acondicionar de unos 7 km.


Acceso a pie desde los pueblos de Lixou (Pesoz) y Bousoño (San Martín de Oscos).

CASTRO DE SAN CHUÍS   Allande (Occidente de Asturias)



Castro de San Chuís

En el entorno hubo una intensa actividad minera.

El castro del Pico San Chuís, en San Martín de Beduledo, concejo de Allande, fue descubierto por José Lombardía Zardaín, vecino de Allande. Las primeras excavaciones se desarrollaron durante 1962 y 1963 bajo la dirección compartida de Elías Domínguez y Francisco Jordá. Se reanudaron en 1979, ya bajo la exclusiva responsabilidad de éste último, sucediéndose en cortas campañas estivales hasta septiembre de 1986.
La secuencia de ocupación del castro de San Chuis se inicia en el siglo VIII d.C., momento en el que construye una primera muralla de paño continuo a la que se superpuso otra de estructura modular durante la segunda Edad del Hierro. Reforzaban su condición defensiva varias líneas de fosos dispuestas sobre su flanco meridional.
La presencia romana se manifiesta desde mediados del siglo I d.C. en un contexto marcado por la intensa actividad minera desarrollada en los abundantes depósitos auríferos del entorno. La ocupación tardía está hoy descartada al fundamentarse en una errónea identificación de cerámicas que, en realidad, son producciones regionales de época altoimperial
Declarado Bien de Interés Cultural del Principado de Asturias.

CASTRO DEL CASTELÓN Illano (Occidente de Asturias)



Castro del Castelón

Con el declive de la actividad minera el castro fue abandonado.
El Castelón de Illano forma parte de la densa red de poblados que durante época altoimperial sirvió de modelo organizativo para la distribución de la población y la más óptima explotación de los recursos auríferos de la comarca.
El Castro de Illano presenta los rasgos más característicos de este tipo de asentamientos: aterrazamientos, foso y muralla.
Con el declive de la actividad minera, los castros conocerán un declive que finalizará con su total abandono, sólo interrumpido por reocupaciones ocasionales
Las casas de este poblado prerromano están escalonadas y son semicirculares. En la meseta superior existen restos de tres casas. Alrededor de las casas hay algunas piedras circulares.
La zona N.E. se escalona en dos aterrazamientos, el superior coincide con la cumbre y en él se aprecian restos de tres viviendas en pizarra unida con barro, yuxtapuestas y con una incurvación en altura que se asemeja a la de las viviendas de Coaña y que hizo pensar en una techumbre abovedada.
La terraza inferior es de interpretación más difícil apreciándose un muro en arco que converge hacia la supuesta puerta.
Estado de conservación aceptable. Hay construcciones modernas de pizarra en el recinto.


CASTRO DE PENDÍA Boal (Occidente de Asturias)



Castro de Pebdía

El castro de Pendía está conformado por la acrópolis y el poblado, separados por una muralla.
Este castro es uno de los más importantes de Asturias, cuyos restos se encuentran junto a los meandros del río Pendía.
Es una buena muestra de emplazamiento fortificado en el que prima la posición estratégica sobre cualquier otro criterio, ya que parece desproporcionada la fortificación frente al recinto que protegía. El poblado estaba formado por dos espacios distintos: la acrópolis y el poblado, separados por una muralla que remata en torre en el punto más alto del recinto y desde donde se vigila todo el conjunto.



Castro de Pendía

En el más bajo existió una edificación alargada, única, mientras que en el otro se observan las clásicas construcciones circulares a las que se suman otras dos, rectangulares y cerradas, al menos una, por el sistema de falsa cúpula.
Las recientes investigaciones arqueológicas parecen ponerlos en relación con el interés mostrado por los romanos en la explotación de los yacimientos auríferos del occidente asturiano.
Se accede desde Boal, tomar la carretera AS-12 a Coaña y desviarse hacia Pendia. Un camino vecinal conduce al castro.
Para visitas guiadas ver horario de la Oficina de Turismo de Boal.
Declarado Bien de Interés Cultural del Principado de Asturias.